Por Juan Pablo Vaccari
Sería un poco osado y tal vez un poco desconsiderado
pensar que tenemos la izquierda más golpeada de Latinoamérica, pero si podemos
decir que tenemos la derecha más reaccionaria y conservadora del continente y que
se ha dado el gusto de golpear a la izquierda y sus militantes con la mayor
agresividad que puede expresar un fascismo envalentonado, dejando en la
actualidad una izquierda completamente débil, tratando de sujetarse a proyectos
pequeño burgueses sin más proyección a cambios. Las preguntas son: cómo se ha
llegado a esas instancias y qué se tiene que cambiar.

