Esta semana ha sido rica
en acontecimientos mundiales, aunque también en desperdicios locales.
En el Perú, lo primero que destaca, es la impactante denuncia que debiera llevar al delincuente Alan
García, alias “el panzón”, realizada por el Ministro
de Defensa peruano, Pedro Cateriano. “A diferencia de Alan García, que sí se reunió con traficantes de armas,
este ministro no lo hizo”, señaló al indicar que no sabe qué pensar cuando los
apristas lo llaman “incompetente”.
“Si yo soy incompetente, ¿cómo se calificarían ellos?”, indicó durante su presentación ante la Comisión de Defensa del Congreso de la República.
¿Y eso? ¿Será que “cosito” o Nadine se fajaron los pantalones y al fin decidieron enfrentar al “panzón” como se debe, es decir con la fuerza del poder judicial? O es que en realidad se trata de una nueva “correlación de fuerzas” que se cocina para las siguiente elecciones, en la que los nuevos aliados serían humalistas y fujimontesinistas. Todo es posible en ese Palacio de gobierno, donde no cabe duda que Ollanta Humala es solo un títere de la Confiep, la poderosa institución burguesa que ya está preparando el horizonte para las elecciones del 2016 en la que, está demostrado, la acumulación monopólica de medios, alcanzada por el grupo El Comercio mueve fichas a favor del fujimontesinismo.
“Si yo soy incompetente, ¿cómo se calificarían ellos?”, indicó durante su presentación ante la Comisión de Defensa del Congreso de la República.
¿Y eso? ¿Será que “cosito” o Nadine se fajaron los pantalones y al fin decidieron enfrentar al “panzón” como se debe, es decir con la fuerza del poder judicial? O es que en realidad se trata de una nueva “correlación de fuerzas” que se cocina para las siguiente elecciones, en la que los nuevos aliados serían humalistas y fujimontesinistas. Todo es posible en ese Palacio de gobierno, donde no cabe duda que Ollanta Humala es solo un títere de la Confiep, la poderosa institución burguesa que ya está preparando el horizonte para las elecciones del 2016 en la que, está demostrado, la acumulación monopólica de medios, alcanzada por el grupo El Comercio mueve fichas a favor del fujimontesinismo.
