Lucio Agustín Torres
Hay un
fundamentalismo del cual casi no se habla, el fundamentalismo económico. Esta "doctrina" tiene características similares al fundamentalismo religioso,
como demuestra acertadamente Juan José Tamayo en su libro: “Fundamentalismos”
(2004). Su dios es el dios dinero.
El
fundamentalismo económico, léase capitalismo internacional, impone su visión de
las cosas y no admite la disidencia, ésta es marginada o reprimida. Se muestra
ciego para lo que es evidente para otros, actúa autoritariamente en la
aplicación de su ideología. Se creen dueños de la verdad. Su prédica neoliberal
formula leyes universales y eternas, de obligado cumplimiento en todo tiempo y
todo lugar.
