Por Ellen Brown *
Counterpunch
“Controla el petróleo y controlarás las naciones”, dijo el secretario
de Estado de EE.UU. Henry Kissinger en los años setenta. “Controla los
alimentos y controlarás a la gente”.
El control global de
los alimentos ha sido casi logrado, reduciendo la diversidad de las
semillas con semillas OGM (genéticamente modificadas) que son
distribuidas solo por unas pocas corporaciones transnacionales. Pero
esta agenda ha sido implementada a un grave coste para nuestra salud; y
si el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) es aprobado, el control
no solo sobre nuestros alimentos sino nuestra salud, nuestro entorno y
nuestro sistema financiero estarán en manos de corporaciones
transnacionales.
