Por Carlos Bernales
El
reciente triunfo de Bill De Blasio a
la alcaldía de Nueva York ha sido recibida con algarabía por muchos sectores de
la sociedad neoyorquina. Las diferentes nacionalidades que conviven en La gran
manzana, han sumado un tercio de la población votante para aplastar con sus
votos al candidato republicano, Joe Lhota, que ha sido apoyado por Michael Bloomberg, el multimillonario
alcalde saliente y especialmente con furia por los partidarios del Tea Party.
"Mis amigos neoyorquinos, hoy han hablado alto
y claro sobre la nueva dirección que quieren darle a nuestra ciudad", dijo De Blasio desde su centro de campaña en
Brooklyn al anunciar el triunfo, mientras sus seguidores le saludaban con
cánticos en inglés, español y hasta italiano.
"No se equivoquen. La gente de esta ciudad ha elegido un camino progresista
y esta noche nos ponemos en ese rumbo", ha insistido el nuevo elegido de las urnas.

